Propósito


A veces es difícil explicar las cosas sin el debido reposo, en la apremiante vorágine del día a día.
Y también sucede que esos asuntos muchas veces son complejos, llenos de matices,
o que precisan, para ser bien entendidos, de un oportuno auxilio documental.
Este misterioso cuaderno de hojas infinitas nos permite comunicarnos con calma,
y al mismo tiempo, con inmediatez.
Ese es su propósito.


jueves, 21 de febrero de 2013

El último adiós a Avelino

No hay mucho más que decir sobre la desolación que a todos nos produjo la muerte repentina e inesperada de Avelino. En nuestra memoria quedarán para siempre los cinco minutos largos del profundo, respetuoso y emocionado silencio de más de quinientas personas, mientras en la pantalla del vestíbulo del instituto se oía y veía este vídeo, improvisado con todo el cariño y admiración que por él sentíamos.

Aquí queda, como homenaje a nuestro compañero


video

viernes, 15 de febrero de 2013

El aroma de los pequeños proyectos

La verdad es que, a veces, es difícil mantener la ilusión. Asediados por el aumento de horas lectivas, por la subida del IVA y la merma de recursos materiales y humanos, por los problemas cada vez más complejos y difíciles de abordar con los que llegan los alumnos, y hasta con la desgraciada pérdida en plenitud de facultades de uno de los profesores de nuestra plantilla... La sensación, más que la de innovar, comprometerse en nuevas iniciativas, retar al futuro con mirada desafiante, es la de ir sobreviviendo día tras día

Por eso fiamos la renovación de nuestra reserva emocional a los pequeños proyectos, que a buen seguro no cambiarán la fisonomía de la educación, pero que logran abrir un modesto camino de esperanza  entre la espesa maraña que nos ha tocado vivir. 

Este curso hemos echado a andar una sección juvenil en nuestra biblioteca. Eso no quiere decir que no hubiera un fondo de literatura juvenil, que lo había, sino que le hemos querido potenciar este tipo de lectura confiriéndole una entidad propia, diferenciada. A quienes hemos encontrado alguno de los mejores momentos de nuestra vida entre las páginas de un libro, nos vence la romántica idea de que nuestros chicos y chicas puedan tener esa misma sensación. 

En estos tiempos de penuria económica, ha sido hermoso sacar el proyecto adelante con una apelación a la generosidad y la colaboración. En primer lugar, la de los profes implicados en el grupo de trabajo, conjurados en sacar nuestra humilde iniciativa adelante, organizando la pequeña infraestructura logística que mueve una biblioteca, por pequeña que sea. Comenzamos con el icono material, unas sobrias estanterías de  Ikea que había que poblar a toda costa. Luego, un imprevisible requerimiento a la generosidad de eventuales donantes de este tipo de literatura, tan asociada a una etapa de la vida (la llamada ha sido respondida con largueza, y en buena parte por profesores, es justo decirlo). Ya tenemos un blog preparado para sacar el máximo provecho a todas las lecturas. Y hasta desde la cafetería se ha patrocinado un concurso literario... Poco a poco van afluyendo los libros y sus lectores, y se va moviendo a buen ritmo la hermosa maquinaria de nuestra pequeña biblioteca.

Algún viernes cualquiera, a la hora del recreo, se puede ver a Alberto emboscado por una inquieta legión de pequeños lectores ávidos por sumergirse en la trama de algún libro. En ese momento, al menos, uno siente que no todo cae en saco roto.