Propósito


A veces es difícil explicar las cosas sin el debido reposo, en la apremiante vorágine del día a día.
Y también sucede que esos asuntos muchas veces son complejos, llenos de matices,
o que precisan, para ser bien entendidos, de un oportuno auxilio documental.
Este misterioso cuaderno de hojas infinitas nos permite comunicarnos con calma,
y al mismo tiempo, con inmediatez.
Ese es su propósito.


sábado, 14 de abril de 2012

El desapego


Aunque bien sabemos que está en la naturaleza de la vida el ir superando etapas, y que los filósofos y poetas nos recuerdan con terco empeño que es imposible remontar, ni siquiera un palmo, el río de nuestra existencia, también es verdad que el recuerdo de lo vivido, los lugares, las compañías y las experiencias que hemos ido atesorando a lo largo de los años nos permiten sabotear ese implacable principio.

Nuestra institución es una estación de paso, un edificio de todos y de nadie. Para algunos la estancia es breve: personal docente y no docente que pasa unos días en una sustitución, alumnos que por cualquier contingencia no completan un curso entero... Poca huella dejará en ellos nuestro centro. Pero eso no es lo normal. La estancia suele ser larga, pues los niños y niñas que vienen en primero de ESO tienen por delante seis cursos, por no hablar de profesores que siguen la rutina de cruzar sus puertas durante décadas

Se acerca la ceremonia de graduación de segundo de bachillerato. Es normal que, a su edad, lanzados hacia el futuro, al acabar sus años de instituto, nuestros alumnos miren con un poco de desdén ese lugar que les evoca una etapa ya superada (no saben, aún, que con el paso de los años, el recuerdo volverá una y otra vez a ese escenario donde casi todos los desenlaces eran posibles).

Pero también percibimos cierto desapego en los profesores que se van, algunos después de dedicar a estas aulas media vida laboral. Naturalmente, alguna culpa tendremos los que quedamos aquí, que tal vez, absorbidos por la intensidad de nuestras tareas, no prestamos el cuidado debido a mantener estos contactos. Y el caso es que lo tenemos muy fácil, porque las nuevas tecnologías nos permiten tener actualizada una base de datos con las direcciones electrónicas de todo aquel que tenga interés en mantenerse en contacto con nosotros, ya sea antiguo alumno, profesor o del personal de administración y servicios.

Ya no hay, pues, excusa. Quien tenga interés en recibir nuestras noticias (convocatorias a celebraciones, noticias relevantes sobre el centro o sobre los antiguos compañeros, y cualquier cosa que sea de interés compartir, como la espicha que tenemos preparada para el 15 de junio), nos debe remitir su dirección de correo electrónico [a cualquiera de estas dos direcciones: elpiles@educastur.princast.es  o  elblogdeladireccion@gmail.com] . Nosotros la incorporaremos a nuestra base de datos y a una lista de correo, y trataremos de no perder el contacto con ellos. Nos gustaría mucho combatir esa desafección para con el centro que alguna vez nos parece percibir entre el silencio de los que ya marcharon.   

La imagen, por cierto, es el recorte de una de las caricaturas de Avelino; ésta hecha con motivo de la comida de jubilación del año 2005.